Atención oportuna al Bruxismo

Atención oportuna al Bruxismo by April 2, 2017

Con frecuencia muchas personas acuden a los servicios de salud por dolores de cabeza intensos, dolores musculares y cansancio, aún después de dormir. Estas molestias no solo se deben a cefaleas tensionales, o a un mal diseño ortopédico de la cama, el origen de estas molestias puede ser bruxismo, un hábito que consiste en rechinamiento de los dientes tanto en el día como en la noche.

El bruxismo es un movimiento involuntario y repetitivo de la mandíbula que se produce como un hábito. En su producción intervienen fundamentalmente dos músculos de masticación el masetero lateral y el masetero medial, los cuales al contraerse ponen en contacto los dientes entre sí de manera destructiva. Estos movimientos musculares son muy diferentes a los movimientos normales producidos por la masticación o por la deglución. Por los altos niveles de sobrecarga a los que son sometidas las diversas estructuras que participan en la masticación, se produce no solo el desgaste de los dientes, sino también dolores musculares y alteraciones articulares entre otras.

El origen del bruxismo aún no ha sido claramente establecido, pero se considera que es debido a varios factores simultáneos, como el estrés y la ansiedad que condicionan su aparición sumado a factores estructurales como las mal-oclusiones dentarias, pérdida prematura de los dientes, así como a malas restauraciones dentales en las cuales las superficies de los dientes no quedan haciendo un adecuado contacto.

Podemos establecer ciertos tipos de bruxismo:

Bruxismo del sueño (antes llamado bruxismo nocturno): Ocurre durante el sueño. Generalmente, el paciente bruxómano onírico no es consciente del problema, y los datos de esta parasomnia (trastornos del sueño) proceden de los compañeros de cama o habitación alarmados por el ruido de los dientes, y también de los odontólogos que observan la destrucción del esmalte y la dentina. Aparece en las etapas 2 y 3 del sueño. En un ciclo de sueño de 8 horas, los episodios bruxómanos bordean los 17 y 38 minutos en promedio por noche.

Bruxismo de vigilia (antes bruxismo diurno): Ocurre durante la vigilia, generalmente de manera inconsciente asociada a periodos de estrés laboral.

Grado I (hábito incipiente):

La presentación no es agresiva, su reproducción es por un corto periodo de tiempo y a veces de manera ocasional, aunque puede ser inconsciente para el paciente, puede desaparecer cuando el sujeto lo hace consciente, puede estar condicionado a factores locales dentro de la boca, que al ser detectados y eliminados con prontitud permiten la prevención y eliminación del mismo. La ansiedad puede estar ausente en el paciente.

Grado II (hábito establecido):

En este grado la ansiedad ya se encuentra presente, la reproducción está condicionada a los factores facilitadores, la presentación es inconsciente para el paciente y desaparece cuando el sujeto lo vuelve consciente, en esta etapa pueden encontrarse presente lesiones en las estructuras dentofaciales por lo que se requiere de un tratamiento integral para asegurar su eliminación. El hábito grado II puede ser reversible, si no es tratado puede desarrollarse en un hábito grado III.

Grado III (hábito poderoso):

La reproducción es constante hasta dentro del entorno familiar y social por incorporación del paciente. La presentación se encuentra fortalecida y bien establecida, es excesiva e irresistible para el sujeto que la padece aún siendo consciente. Las lesiones en las estructuras dentofaciales son de considerable magnitud y en algunos casos son permanentes. El hábito poderoso es de difícil manejo y los resultados del tratamiento son insatisfactorios, por lo que se requiere de mayor atención y dedicación en el desarrollo de técnicas por parte del odontólogo que las implementa.

Los bruxómanos necesitan tratamiento que debe ser realizado por el rehabilitador oral, dirigido a restaurar la estructura dentaria perdida, pero antes de esto y muy importante, es imprescindible llevar las estructuras de la masticación a una posición funcional estable, porque de lo contrario las restauraciones dentarias realizadas volverán a perderse, pues el proceso se repite.

También puede requerir la atención del psicólogo. Como complemento de la restauración dental, se necesitan placas o férulas de acrílico para estirar los músculos comprometidos., con el fin de suprimir el hábito con el cual se realizaban los movimientos anormales.

En casos de bruxismo por rechinamiento, al perderse parte de los dientes, se produce también pérdida de la altura facial inferior con alteración de la estética facial con acentuación de los surcos naso-genianos y con la apariencia de una persona envejecida.

Preste la debida atención al bruxismo, si es su niño acuda oportunamente al odontopediatra y, si es joven o adulto, asista a un rehabilitador oral.

Dr. Jorge Otero Parra
Odontólogo, Universidad del Bosque
Especialista en Rehabilitación Oral,
Universidad de Chile
Especialización en Implantología Oral, CIEO
Universidad Militar Nueva Granada