PREVENCIÓN DE TRASTORNOS MUSCULOESQUELÉTICOS EN ODONTÓLOGOS

PREVENCIÓN DE TRASTORNOS MUSCULOESQUELÉTICOS EN ODONTÓLOGOS by April 21, 2015

Las prácticas odontológicas profesionales, requieren en la mayoría de las ocasiones un extenso horario, en el cual el dentista está expuesto a posicionamientos prolongados y movimientos repetitivos, los cuales son unas de las principales causas de la aparición de patologías músculo esqueléticas, más aún cuando la postura o los movimientos corporales que se ejecutan no son los adecuados.

El esfuerzo físico realizado por los dentistas en sus jornadas laborales, implica que se sobrecarguen y tensionen ciertos segmentos corporales cómo el cuello, la espalda, los hombros, los brazos, las manos y las muñecas, ya que los mismos están sometidos a movimientos repetitivos y sostenidos, incluso al manejo de carga instrumentaría para las diferentes intervenciones que puedan requerir los pacientes.
Esto implica que se generen dolencias o fatigas, articulares y musculares que a largo plazo dan origen a lesiones como: patologías de columna, tendinitis del manguito rotador, epicondilitis (conocida también como codo del tenista, es una lesión caracterizada por dolor en la cara externa del codo), síndrome del túnel del carpo entre otras. Cualquiera de estos síntomas o patologías que se puedan presentar influyen negativamente en el desempeño profesional, por esto es de gran importancia llevar a cabo algunas recomendaciones que permitan preservar la salud al momento de estar en el consultorio.

Si bien es cierto, que los mobiliarios para el consultorio dental en la actualidad son diseñados para el máximo confort de los expertos, es necesario tener en cuenta que:

• El taburete debe ceder a los ajustes correspondientes en cuanto a la altura, permitiendo que las caderas y las rodillas queden en un ángulo 90º de flexión con apoyo de los pies, bien sea en el piso o en una base estable.
• El espaldar debe facilitar el soporte a la región lumbar del profesional.
• El sillón utilizado por el paciente debe adaptarse en el recline y altura para que la posición del mismo, se adecue al odontólogo.

Por otra parte, es recomendable que el especialista distribuya equitativamente la fuerza de la mano en la toma de los instrumentos dentales, procurar que la articulación de la muñeca esté el mayor tiempo en posición neutra, sin realizar excesivos movimientos de flexo-extensión y desviaciones. En cuanto a las articulaciones del codo y del hombro, se debe considerar no ejecutar ningún movimiento que sobrepase sus ejes.

También, es de gran importancia la realización diaria de estiramientos que incluyan grupos musculares del cuello, tronco, y de miembros superiores e inferiores, antes de iniciar la jornada laboral, mediante la misma (tomar un receso y estirar) y después de su finalización.
Además de aplicar estas sencillas recomendaciones, sería ideal combinarlas con actividades físicas, (una buena opción es el entrenamiento funcional) que permitan desarrollar componentes de fuerza y flexibilidad muscular, coordinación, propiocepción y resistencia sin desligarse de la diversión.

Estas medidas en conjunto permitirán obtener beneficios como la reducción del estrés físico e incluso mental que implica la jornada laboral, optimizar el rendimiento profesional, e incrementar las condiciones físicas saludables, favoreciendo así la disminución de incidencias de lesiones en los odontólogos.

Como profesional de la salud, invito a que nuestra principal intervención siempre sea la PREVENCIÓN, y que no solo sea referida a los pacientes, sino que la apliquemos en nuestro día a día para poder prestar un servicio de calidad a nuestra población.

Roely Herrera
Venezuela
Fisioterapeuta
Colegio Universitario de Rehabilitación May Hamilton
Fisioterapeuta en entrenamiento funcional y rehabilitación en Kinetics Functional Training